Diferencias entre expectorante y antitusivo

Cuando el bebé se resfría lo más probable es que la gente alrededor comience a dar consejos sobre qué hacer, secretos de la naturaleza o bien jarabes mágicos.

Lo más importante es no olvidar que la persona que realmente está capacitada para medicar a un bebé es el médico pediatra, debido a que conoce el historial del pequeño.

Estudios recientes aseguran que la gran mayoría de expectorantes y antitusivos que se venden con o sin receta para niños  no funcionan en menores de 6 años. De hecho, la Agencia de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos, alerta que estos productos tienen efectos secundarios potencialmente peligrosos para la salud de niños menores de 2 años.

El propósito de un expectorante (generalmente la guaifenesina o el gliceril guayacolato) es adelgazar o deshacer secreciones corporales como las flemas, que causan congestión.

Por otro lado  los antitusivos o antitusígenos, tienen por objeto detener el reflejo o deseo de toser. En lo que se refiere a efectividad, no hay información que valide el uso de antitusivos en niños. Además, la tos es un reflejo protector del cuerpo para limpiarlo de secreciones, por lo tanto, no siempre es buena idea suprimirla.

Utilizar un humidificador o un vaporizador para aumentar los fluidos y la humedad en el ambiente es la mejor solución para ablandar y expulsar las secreciones.

Sí necesitas ayuda para cuidar de tu hijo cuando tiene un resfriado, no tengas pena y pídela.

 Fuente: Jo Ann Rohyans, Pediatra en Columbus, Ohio, desde hace más de 28 años. Se desempeña, además, como enlace entre la Sociedad Pediátrica de Ohio y la Academia estadounidense de Pediatría.

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