Frutos secos para bebés

Los pediatras señalan que a partir de los 9 meses los bebés están preparados para probar los frutos secos, ya que tienen desarrollada la capacidad de agarrar los alimentos con los dedos.
Los arándanos, damascos, pasas y duraznos son frutos secos que podrían consumir los bebés de esta edad, pero deben ser cortados en pequeños trozos –del tamaño de una pasa- para que puedan manipularlos y comerlos sin problemas.
Para prevenir ahogamiento, siempre es recomendable estar atentos a los bebés cuando comen, y no darles alimentos mientras juegan o van en el coche.
¿Qué frutos son peligrosos para los niños?
Algunos especialistas recomiendan que los niños menores de 5 años no consuman maní, almendras, o nueces, pues sus dientes aún no se encuentran preparados para triturarlos.
En caso de que se quieran adicionar a alguna preparación que vaya a comer el menor, se pueden incorporar molidos, para así evitar cualquier riesgo.
Además, se debe tener en consideración que algunos de estos frutos podrían provocar alergias en los bebés, y que por eso lo mejor es evitarlos hasta después de los 3 años. Este tipo de alergias es una de las más graves, y pueden incluir reacciones como asma, rinitis, urticaria, conjuntivitis, entre otros.
Lo mejor es consultar con el pediatra cómo y cuándo ir incorporando este tipo de alimentos a la dieta de los niños, cuáles son mejores que otros, y qué hacer en caso que presenten una reacción alérgica.