El baño de burbujas

Aunque los niños se ven muy tiernos rodeados de espuma, pediatras y dermatólogos recomiendan postergar el baño de burbujas hasta después de los tres años, porque esta práctica está asociada a infecciones del tracto urinario (ITU).

Generalmente la infección del tracto urinario ocurre porque este tipo de soluciones, como también los jabones fuertes, irritan la abertura de la uretra de los niños, sobre todo si no se eliminan completamente los restos de jabón. Por eso también es importante utilizar jabones que sean adecuados para los niños: neutros y que no alteren el Ph de su piel.

Cuando un niño presenta ITU deja de orinar frecuentemente, o bien presenta una micción incompleta, debido al dolor que le genera la infección. Otros síntomas que dan señales de tener infección del tracto urinario son:

  • Fiebre sin otros signos de enfermedad
  • Mojar los pañales con más frecuencia de lo habitual
  • La orina puede tener un olor fuerte o estar teñida de sangre
  • Más irritables, vómitos, tener diarrea, o no tener el apetito habitual

De acuerdo a la Fundación Estadounidense para las Enfermedades Urológicas, las niñas tienen más tendencia a contraer infecciones urinarias, por lo que el cuidado debe ser aún mayor. Si los papás notan algunos de estos síntomas, los mejor es acudir a un especialista.

Algunas recomendaciones

En caso que los papás den un baño de burbujas a sus hijos, se deben tener en mente algunas recomendaciones:

  • Evitar que los niños permanezcan demasiado tiempo en agua jabonosa o con burbujas
  • Si ya no usan pañales, lo mejor es pedirles que orinen después de que hayan tomado el baño. Esto ayudará a eliminar cualquier resto de jabón y bacteria que se haya podido alojar en el tracto urinario
  • Si los niños son proclives a desarrollar infecciones urinarias, especialmente después de un baño de burbujas, lo mejor es eliminarlo por completo, por lo menos hasta la pubertad, o hasta que sean capaces de limpiar bien sus genitales sin ayuda

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